Cada vez que abrí el corazón
Sopló sobre mí el viento ártico
Barrenando crudo el armazón
Que para ti vestí de mágico.
Allí quedé, desnudo y abierto
En la inmensa llanura blanca
Buscaba el norte y el acierto
Buscaba el abrigo en tu alma.
He quedado solo y en silencio
Soplando vapor de escarcha
He querido darte todo el cielo
Y recibí tus ojos que se marchan.
Aquí me hago un bloque de hielo
Escuchando una radio de Alaska
Lo último, sepan de mí, mi deseo
Haber sido el que abrió su alma.
28/06/2026