miércoles, 28 de octubre de 2009

EN PRIMER LUGAR

Si la gente supiera cuánto se deschava al hacer enumeraciones en una charla cualquiera no andaria enumerando tanto. Una enumeración, necesariamente, hará lucir en todo su esplendor la escala de valores y la preferencias de las personas. Y ojo, hablo de una de esas charlas de café o cuando escriba sin demasiada elaboración. Es como cuando una persona dice por ejemplo "Yo, Juan y Pedro", eso revela un ego regado con energizante, que no sería lo mismo que deciar "Juan, Pedro y yo", colocarse en tercer lugar revela humildad". Si una dama se queja "Mi marido no me hace el amor y me golpea" no es lo mismo que diga "Mi marido me pega y no me hace el amor". Allí, querido lector, hay toda una escala de valores revelada a la cual conviene prestar atención.

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