Mi abuela Asunción la tenía clara para vencer a la calor. Apenas pasado el mediodía, luego de la sobremesa, lavaba todo, pasaba el trapo de piso. Echaba flit. Cerraba todo. Ponía la casa en penumbras donde reinaba una quietud pasmosa y un silencio apenas corrompido por las chicharras o por el silbato de cambio de horario de la fábrica vecina.
No pregunten por qué pero casa adentro la temperatura bajaba 10 grados mientras afuera la tierra rajaba el sol y las iguanas encontraban solaz en los caminos polvorientos. Sólo se podía dormir la siesta, nada más.
Hace poco entré en ayuda de una vecina con sus años. Afuera rajaba latierra. Adentro de la casa de esta señor todo olía a naftalina y la eldepartamento estaba en esa exacta quietud, limpieza y penumbra que miabuela lograba apenas pasado el mediodía. Una hermosa frescura mitigabala calor y me vino aquél recuerdo que contaba.
Concluyo que los viejos la tienen más clara que Greta Thunberg para combatir el cambio climático aunque reducido a sus pequeños feudos que conquistan lentamente, pasada la mitad del camino por la vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario