A poco menos de casi medio siglo de vida me descubrí que parte de mi vida ha sido un periplo de encajar con cosas y personas que, la verdad, era imposible. Un poco como la tapa de Artaud ha sido mi vida pero no ha sido por culpa de las bateas sino porque creí, y me hicieron creer que las bateas estaban hechas para mí. Y eso de encajar es un enorme esfuerzo donde todo se hace cuesta arriba. Pero no se trata de reproches a quienes me dieron forma ni a quienes confeccionaron las bateas ni a quienes impusieron arquetipos ni ideales de vida para mi vida.
Se trata de ahora en más de ser esta tapa de Artaud que soy y de buscar mi lugar en este mundo.
Y es que un día la ficha cae, y cuando cae, entonces si, ahí podés elegir tu propia aventura.
Entonces, al fin, el Loco se encuentra con El mundo.
El ouroboros se anima a morder su propio culo.
Y todo se vuelve acción e incorrección
Y uno comienza a ser uno mismo.
El tiempo viene envuelto en plástico fino.
Es un regalo.
Al fin.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario